INTRODUCCIÓN
La cefalometría es una técnica estandarizada que permite medir el cráneo, la cara, los maxilares, la posición dentaria y el tejido blando de la cara en sus zonas de la frente, nariz, labios, mentón y el área mentón-cuello. Es de gran utilidad para comparar diferentes poblaciones entre sí y analizar cómo puede influir la raza o la herencia en la morfología facial.
En todo sistema de medidas es fundamental disponer de una serie de valores que permitan comparar los análisis con un estándar o con una serie de valores promedio que sirvan de referencia. Para esto se debe establecer el rango de normalidad. Si se quiere demostrar la existencia de una anormalidad; es decir, un cambio en la estructura, es indispensable primero disponer de un rango de normalidad a partir del cual se puedan evaluar esos cambios estructurales (1). Existen distintos parámetros de normalidad según la población estudiada; es decir, los criterios de normalidad no son aplicables indistintamente a cualquier raza o etnia (2). Por esta razón se considera de gran importancia estudiar las características de la población venezolana ya que actualmente seguimos usando criterios de normalidad estudiados en poblaciones con características étnicas diferentes a las nuestras.
La biprotrusión de los maxilares es una característica común en individuos de etnias afromericanas, los cuales presentan un perfil en su mayoría convexo (3,4,5,6). Los estudios cefalométricos más utilizados hoy en día fueron creados utilizando una muestra de pacientes caucásicos de perfil recto (7,8,9). Por tal motivo, gran mayoría de los valores se observan alterados en poblaciones de diferente afinidad racial.
En Venezuela, al hacer el diagnóstico de las maloclusiones, los valores cefalométricos en su mayoría resultan alterados o ¨fuera de rango¨. Al basar el diagnóstico en estos análisis cefalométricos, la gran mayoría de los pacientes indicarían una condición de biprotrusión. Razón por la cual, tendríamos que realizar extracciones de premolares al paciente y esa no es la realidad que se presenta actualmente en Venezuela.
El objetivo del presente trabajo fue determinar el perfil facial de un grupo de venezolanos y comparar éste con los valores cefalométricos más comúnmente empleados a nivel mundial.
MATERIALES Y MÉTODOS
Fueron incluidos en el estudio 60 pacientes en edades comprendidas entre 18 y 40 años, con dentición permanente completa, sin previo tratamiento ortodóntico, ortopédico o quirúrgico maxilofacial y con relación Clase I esquelética según los valores estudiados por Steiner y Riedel (10,11).
A cada paciente, después de firmado el consentimiento informado, se le realizó una radiografía cefálica tomadas con el equipo Orthopantomograph OP100 / Orthoceph OC100. Se utilizó el equipo revelador A/T 2000 y las películas radiográficas Mediphot X-O/RP (8" x 10" in). En las radiografías obtenidas se realizaron los trazados cefalométricos manualmente sobre una hoja de acetato mate. Se localizaron los puntos: Silla turca, Nasion, Punto A o subespinal, Punto B o supramental, Gonion, Pogonion y Mentoniano, en base a los cuales se hallaron los ángulos SNA, SNB, 1NS de Steiner (10,7); ANB de Riedel (11), IMPA de Tweed (12,); Ángulo Nasolabial de McNamara (13,9); Ángulo interincisal e inclinación de los incisivos superiores e inferiores de Ricketts. De igual manera se determinó el plano estético de Ricketts o Línea E y la medición lineal de la protrusión de los incisivos superiores e inferiores (14,8). Los valores fueron obtenidos mediante el uso de un protractor.
Todos los datos fueron analizados mediante estadística descriptiva usando el software SPSS versión 18.0.
RESULTADOS
La población estudiada (n=60) estuvo conformada por 32 sujetos femeninos (53.3%) y 28 masculinos (46.7%), con una edad media de 24.97±0.75 años.
Al analizar los valores cefalométricos se observó que ninguno de los pacientes mostró todos los valores entre los rangos descritos como normales en pacientes Clase I (Tabla 1).
Los valores 1NS e IMPA estuvieron aumentados en más de un 50% de la población total. (Tabla 2). 70% de los pacientes mostró el ángulo interincisal disminuido (Gráfico 1). La inclinación de los incisivos inferiores se encontró aumentada en un 76.7% de los casos (Gráfico 2). La protrusión de los incisivos superiores estuvo aumentada en el 86.7% de los pacientes (Gráfico 3). No hubo diferencias de la distribución de datos según el género de la población estudiada.
Tabla 1
Promedio de los valores cefalométricos obtenidos

Tabla 2
Posición de los incisivos superiores e inferiores

Gráfico 1
Relación de los ejes mayores de los incisivos centrales superiores e inferiores más vestibularizados

Gráfico 2
Inclinación de los incisivos superiores e inferiores

Gráfico 3
Medición lineal de la protrusión de los incisivos superiores e inferiores

DISCUSIÓN
Las características del perfil facial de la población venezolana no han sido ampliamente estudiadas en trabajos de investigación previos. Los criterios utilizados actualmente para determinar el perfil facial de la población venezolana se basan en análisis cefalométricos que fueron determinados utilizando una muestra de pacientes caucásicos de perfil recto. Al realizar los trazados cefalométricos en el presente estudio, la mayoría de los valores estudiados se mostraron alterados o fuera del rango ¨normal.
Cotton, Takano y Wong (15) fueron los primeros que pusieron de manifiesto que las normas cefalométricas no son equiparables para los distintos grupos raciales en 1951. Cotton eligió una muestra de 20 individuos negros del área de San Francisco, Takano 20 americanos nacidos en Japón con oclusión estable además de presentar un buen perfil facial y Wong estudió a 20 americanos nacidos en China con relaciones interarcadas normales y buen patrón facial. La comparación de las normas cefalométricas de estas poblaciones con las normas de Downs, le llevan a sus autores a concluir que no se deben aplicar los estándares cefalométricos de un grupo étnico a un individuo ajeno a ese grupo.
En la publicación del trabajo "The face in five dimensions", Sassouni (16) al comparar la población blanca, negra y china, concluye que cuando se conceptualiza oclusión normal, el factor racial debe ser tenido en cuenta, pues para distintas poblaciones, las normas basadas en la población blanca no son válidas. La población venezolana tiene por característica ser el producto de la mezcla de diferentes grupos raciales. Por esta razón se considera que las normas cefalométricas establecidas para la población blanca son aplicables para ese grupo racial pero no para poblaciones con características raciales diferentes.
Otros estudios han mostrado poblaciones con perfiles específicos "no normales" tal como es el estudio de Velarde en 1974 (17). Velarde examinó 40 mexicanos del norte (31 hombres y 9 mujeres) originarios de Chihuahua y cuya edad media era de 17 años. Las medidas cefalométricas fueron comparadas con las normas de Ricketts, Steiner y Tweed demostrando la protusión dental y esquelética de la población mexicana. Para realizar este estudio se apoyaron en 40 sujetos (17 niños y 23 niñas) que poseían una oclusión normal sin tratamiento ortodóncico y además añaden el requisito de un aceptable y agradable tipo facial. La población estudiada estuvo comprendida por pacientes mayores de 18 años con el objetivo de presentar un desarrollo óseo completo de las estructuras dentarias.
García (18) estudió una muestra de población mexicana establecida en América para establecer sus normas cefalométricas a semejanza de los estudios hechos a otros grupos raciales foráneos (japoneses, chinos, europeos) establecidos en EE.UU. En este caso sólo existía el antecedente de la tesis hecha por Velarde sobre población mexicana originaria de Chihuahua. Sobre esta muestra de 25 mujeres y 34 varones entre 14 y 24 años sometidos al análisis de Steiner, Downs y Alabama, remarca muy claramente las diferencias raciales entre los blancos caucásicos y mexicanos e insiste en la necesidad de disponer valores cefalométricos aplicables sólo a cada grupo racial. Se han realizado diversas investigaciones para establecer los valores cefalométricos estándar que corresponden a ciertas regiones.
Lavelle (19) analiza el perfil craneofacial mediante medidas angulares tanto en raza negra como en raza caucásica observando que todos los ángulos del perfil tienen un valor mayor en individuos negros. Se evidencia que existen diferencias en los valores cefalométricos de razas blanca y negra. Jacobson (20), por su parte, publicó una investigación obtenida de los indios Legua en una expedición realizada al Gran Chaco de Paraguay. 30 varones y 30 mujeres adultos con oclusión normal y los resultados cefalométricos se compararon con una población de Sudáfrica de raza blanca donde se muestra la biprotusión de esta tribu del Norte de Paraguay.
Los valores considerados normales en términos de perfil facial deben ser determinados según la población, su cultura y sus características étnicas. Perfiles faciales estéticos son orientados según la cultura de la población. Esto sugiere que los valores de "normalidad" de la etnia caucásica no pueden ser aplicados a cualquier otra etnia modificando los estándares de belleza y normalidad de cada población. El presente estudio mostró que los valores cefalométricos de los venezolanos estuvieron, en su mayoría, alterados o fuera del rango "normal" mostrando principalmente perfiles con discreta biprotrusión aunque esqueléticamente Clase I y tanto funcional como estéticamente aceptables.
Es posible que los análisis cefalométricos y la determinación de los rangos normales deban realizarse dependiendo del perfil facial propio de esa población según su etnia o afinidad racial.
BIBLIOGRAFÍA
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- Garcia CJ: Cephalometric evaluation of Mexican Americans using the Downs and Steiner analyses. Am. J. Orthod. 1975; 68(1):67-74.
- Lavelle CL: Craniofacial profile angles in caucasians and negroes. J Dent. 1974; 2(4):160-6.
- Jacobson A, Preston CB, Boettner VA, Pereira CB: The craniofacial pattern of the Lengua Indians of Paraguay. Am J Phys Anthropol. 1977; 47(3):467-72.