Cambiar a modo oscuro
Revisión de la Literatura

La pandemia silenciosa: Análisis de la carga mundial de las enfermedades bucodentales y su impacto como entidad nosológica prioritaria

  1. PhD Cambridge International University, UNIAGSFMI, Life Academy, SaliLab, CIOIN

Autor para la correspondencia: Dr. Attilio J. Radomile M. — [email protected]

Recibido: 11/06/2026 Aceptado: 18/06/2026 Publicado: 27/07/2026

Tiempo estimado de lectura: 13 min (1.970 palabras)

(Esta estimación no incluye el texto de las tablas, figuras y referencias)

Resumen

Ver resumen en Español Ver resumen en English

La pandemia silenciosa: Análisis de la carga mundial de las enfermedades bucodentales y su impacto como entidad nosológica prioritaria

Introducción: Las enfermedades bucodentales constituyen la condición crónica más prevalente a nivel mundial, afectando a aproximadamente 3.690 millones de personas en 2021, con un incremento del 52,5% desde 1990. A pesar de su magnitud, permanecen marginadas en las agendas de salud pública globales.

Objetivo: Analizar la carga epidemiológica, económica y social de las enfermedades bucodentales a nivel mundial, evaluando su impacto como entidad nosológica prioritaria y su relación con enfermedades sistémicas.

Métodos: Revisión narrativa crítica basada en datos del Estudio de Carga Global de Enfermedades (GBD) 2021, publicaciones indexadas en PubMed, Scopus y Web of Science (2019-2026), y documentos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Resultados: Las enfermedades bucodentales generaron un impacto económico global de 710.000 millones de dólares en 2019. La periodontitis afecta a 1.070 millones de personas, la caries no tratada a 2.240 millones y el edentulismo total a 353 millones. Existe evidencia sólida de asociación bidireccional entre enfermedad periodontal y enfermedades cardiovasculares, diabetes mellitus, enfermedades respiratorias crónicas y condiciones neurodegenerativas.

Conclusiones: Las enfermedades bucodentales representan una pandemia silenciosa con implicaciones sistémicas significativas. Se recomienda incorporar en la práctica clínica habitual la medición del flujo salival y el pH como herramientas de cribado básico, accesibles y de bajo costo, que permiten orientar el diagnóstico temprano y monitorizar la salud oral.

The silent pandemic: Analysis of the global burden of oral diseases and their impact as a priority nosological entity

Introduction: Oral diseases constitute the most prevalent chronic condition worldwide, affecting approximately 3.69 billion people in 2021, with a 52.5% increase since 1990. Despite their magnitude, they remain marginalized in global public health agendas.

Objective: To analyze the epidemiological, economic, and social burden of oral diseases worldwide, evaluating their impact as a priority nosological entity and their relationship with systemic diseases.

Methods: Critical narrative review based on data from the Global Burden of Disease Study (GBD) 2021, publications indexed in PubMed, Scopus, and Web of Science (2019-2026), and World Health Organization (WHO) documents.

Results: Oral diseases generated a global economic impact of $710 billion in 2019. Periodontitis affects 1.07 billion people, untreated caries 2.24 billion, and complete tooth loss 353 million. Solid evidence exists of bidirectional association between periodontal disease and cardiovascular diseases, diabetes mellitus, chronic respiratory diseases, and neurodegenerative conditions.

Conclusions: Oral diseases represent a silent pandemic with significant systemic implications. Incorporating routine measurement of salivary flow and pH as low-cost screening tools is recommended to support early diagnosis and monitor oral health.


Introducción

Las enfermedades bucodentales representan el conjunto de condiciones crónicas más prevalente en la humanidad, constituyendo lo que la literatura científica contemporánea ha denominado "la pandemia silenciosa" del siglo XXI [1]. A pesar de afectar a casi la mitad de la población mundial, estas condiciones han permanecido históricamente marginadas de las agendas prioritarias de salud pública global, perpetuando una paradoja epidemiológica que contrasta con su magnitud y consecuencias [2].

El Estudio de Carga Global de Enfermedades (GBD) 2021, publicado en The Lancet en marzo de 2025, reveló cifras alarmantes: 3.690 millones de personas presentan alguna condición oral, lo que representa un incremento del 52,5% respecto a 1990, cuando se registraron 2.420 millones de casos [3]. Esta tendencia ascendente contrasta con los avances significativos en la prevención y tratamiento de otras enfermedades no transmisibles (ENT), evidenciando una brecha preocupante en las políticas de salud integral [4].

La Resolución WHA74.5 de la Asamblea Mundial de la Salud (2021) marcó un hito al reconocer formalmente la carga global de las enfermedades bucodentales y urgir a los Estados Miembros a abordar los factores de riesgo compartidos con otras ENT [5]. Posteriormente, el Plan de Acción Mundial de Salud Bucodental 2023-2030 estableció como meta reducir en un 10% la prevalencia de caries no tratada en niños para 2030 [6]. Sin embargo, la implementación de estas estrategias enfrenta desafíos estructurales, incluyendo la fragmentación de los sistemas de salud, la insuficiente financiación y la persistencia de desigualdades sociales [7].

Figura 1. Clasificación de las enfermedades no transmisibles (ENT) según la Organización Mundial de la Salud. Las cuatro categorías principales (cardiovasculares, cáncer, diabetes y enfermedades respiratorias crónicas) causan 41 millones de muertes anuales, representando el 74% de todas las muertes mundiales. Las enfermedades bucodentales comparten factores de riesgo modificables con estas condiciones, incluyendo consumo de tabaco, alcohol, dieta poco saludable y sedentarismo. Fuente: OMS, 2025.

Figura 1. Clasificación de las enfermedades no transmisibles (ENT) según la Organización Mundial de la Salud. Las cuatro categorías principales (cardiovasculares, cáncer, diabetes y enfermedades respiratorias crónicas) causan 41 millones de muertes anuales, representando el 74% de todas las muertes mundiales. Las enfermedades bucodentales comparten factores de riesgo modificables con estas condiciones, incluyendo consumo de tabaco, alcohol, dieta poco saludable y sedentarismo. Fuente: OMS, 2025.

La relevancia de las enfermedades bucodentales trasciende la esfera oral per se. La evidencia científica acumulada durante las últimas dos décadas ha consolidado el paradigma de la conexión oral‑sistémica, demostrando asociaciones bidireccionales entre la enfermedad periodontal y condiciones como diabetes mellitus, enfermedades cardiovasculares, enfermedades respiratorias crónicas, resultados adversos del embarazo y, más recientemente, enfermedades neurodegenerativas [8,9]. Esta interconexión fisiopatológica, mediada por mecanismos inflamatorios sistémicos y disbiosis microbiana, posiciona a la cavidad oral como un órgano centinela cuyo estado refleja y condiciona la salud general del individuo [10].

Paralelamente, los avances en biomedicina salival han transformado el potencial diagnóstico de la saliva. La caracterización del proteoma, transcriptoma, metaboloma y microbioma salival ha identificado paneles de biomarcadores con alta sensibilidad y especificidad para la detección temprana de enfermedades orales y sistémicas [11,12]. En este contexto, se hace necesario desarrollar herramientas de cribado sencillas, de bajo costo y accesibles, que permitan evaluar el estado de salud oral en entornos de atención primaria. La medición del flujo salival (sialometría) y del pH salival son dos parámetros básicos que cualquier profesional puede implementar sin equipamiento sofisticado, y que proporcionan información valiosa sobre la capacidad buffer, el riesgo cariogénico y la integridad de la barrera mucosa.

El presente artículo tiene como objetivo analizar críticamente la carga epidemiológica, económica y social de las enfermedades bucodentales a nivel mundial, evaluando su impacto como entidad nosológica prioritaria y proponiendo estrategias integradoras basadas en evidencia científica de vanguardia.

Métodos

Se realizó una revisión narrativa crítica. La estrategia de búsqueda siguió los principios de las guías PRISMA, adaptados a una síntesis narrativa sin metaanálisis.” La estrategia de búsqueda incluyó las bases de datos PubMed/MEDLINE, Scopus y Web of Science, utilizando descriptores en salud (DeCS/MeSH) y términos libres combinados con operadores booleanos.

Criterios de inclusión

  • Artículos originales, revisiones sistemáticas y metaanálisis publicados entre enero de 2019 y junio de 2026.

  • Estudios epidemiológicos sobre carga global de enfermedades bucodentales.

  • Investigaciones sobre asociación entre enfermedades bucodentales y sistémicas.

  • Estudios sobre biomarcadores salivales y diagnóstico oral.

  • Documentos oficiales de la OMS, Federación Dental Internacional (FDI) y otras organizaciones internacionales.

  • Artículos en inglés, español o portugués.

Criterios de exclusión

  • Estudios con metodologías no validadas.

  • Series de casos con menos de 10 pacientes.

  • Editoriales, cartas al editor y opiniones de expertos sin datos primarios.

  • Publicaciones en revistas no indexadas en las bases de datos consultadas.

La búsqueda inicial identificó 1.847 referencias, de las cuales 287 cumplieron con los criterios de inclusión tras la evaluación de títulos, resúmenes y textos completos.

Resultados

1. Carga epidemiológica global de las enfermedades bucodentales

El análisis del GBD 2021 revela que las enfermedades bucodentales afectan desproporcionadamente a poblaciones en edad productiva y grupos vulnerables. La Tabla 1 presenta la distribución global de casos prevalentes según condición específica.

Tabla 1. Carga epidemiológica global de las enfermedades bucodentales según el Estudio GBD 2021

Tabla 1. Carga epidemiológica global de las enfermedades bucodentales según el Estudio GBD 2021

Fuente: GBD 2021 Oral Disorders Collaborators [3].

La caries en dientes permanentes no tratada afecta a 2.240 millones de personas a nivel mundial, mientras que la caries en dientes deciduos impacta a 525 millones de niños. La prevalencia muestra una distribución bimodal con picos en la infancia temprana (2‑5 años) y la adultez media (35‑55 años) [13]. La periodontitis grave afecta a aproximadamente 1.070 millones de personas, con una prevalencia que incrementa exponencialmente después de los 40 años [14]. Los países de ingresos medios y bajos concentran el 60% de los casos globales, reflejando desigualdades estructurales en el acceso a servicios preventivos [15].

2. Impacto económico global

El impacto económico de las enfermedades bucodentales alcanza dimensiones sin precedentes. Un estudio publicado en el Journal of Dental Research estimó que los costos globales asociados a condiciones orales ascendieron a 710.000 millones de dólares en 2019 [16]. Este monto se distribuye en costos directos (387.000 millones, 54,5%) y pérdidas de productividad (323.000 millones, 45,5%).

Tabla 2. Impacto económico global de las enfermedades bucodentales por región y categoría de costo (2019)

Tabla 2. Impacto económico global de las enfermedades bucodentales por región y categoría de costo (2019)

Fuente: Listl et al., J Dent Res 2024 [17]; adaptado.

Las regiones de altos ingresos concentran el mayor gasto per cápita, pero las regiones de ingresos bajos y medios soportan la mayor carga relativa en términos de porcentaje del PIB [18].

3. Asociación con enfermedades sistémicas

La evidencia científica ha consolidado el paradigma de la conexión oral‑sistémica. La Tabla 3 resume las principales asociaciones documentadas.

Tabla 3. Evidencia de asociación bidireccional entre enfermedad periodontal y enfermedades sistémicas

Tabla 3. Evidencia de asociación bidireccional entre enfermedad periodontal y enfermedades sistémicas

Nota: RR 3,0 corresponde a diabetes mal controlada (HbA1c >9%) vs. controlada. Fuentes: [18-22].

Figura 2. Conexión oral sistémica: mecanismos fisiopatológicos y biomarcadores salivales. La inflamación crónica periodontal, la disbiosis microbiana y la bacteriemia transitoria median la comunicación bidireccional entre la cavidad oral y los sistemas corporales. Adaptado de Tonetti et al., 2013; Hajishengallis, 2015.

Figura 2. Conexión oral sistémica: mecanismos fisiopatológicos y biomarcadores salivales. La inflamación crónica periodontal, la disbiosis microbiana y la bacteriemia transitoria median la comunicación bidireccional entre la cavidad oral y los sistemas corporales. Adaptado de Tonetti et al., 2013; Hajishengallis, 2015.

4. Biomarcadores salivales y diagnóstico predictivo

La saliva, como ultrafiltrado plasmático, contiene una amplia gama de biomarcadores que reflejan el estado de salud oral y sistémica [23]. Los avances en ómicas han permitido identificar perfiles moleculares específicos. Sin embargo, en entornos de recursos limitados, la implementación de técnicas complejas es inviable. Por ello, se propone la incorporación de dos mediciones simples, de bajo costo y ampliamente disponibles:

  • Sialometría (flujo salival no estimulado): Valores inferiores a 0,3 ml/min indican hiposalivación, asociada a mayor riesgo de caries, periodontitis y candidiasis. Valores superiores a 0,7 ml/min (sialorrea) pueden acompañar a ciertas enfermedades neurológicas o efectos adversos farmacológicos.

  • pH salival: El rango fisiológico en reposo es de 6,7 a 7,4. Un pH persistentemente inferior a 6,5 favorece la desmineralización del esmalte y la proliferación de bacterias acidúricas (Streptococcus mutans, Lactobacillus spp.). Un pH alcalino (>7,8) puede asociarse a infecciones por bacterias productoras de amoníaco o a ciertas patologías sistémicas.

Tabla 4. Biomarcadores salivales con potencial diagnóstico para enfermedades orales y sistémicas

Tabla 4. Biomarcadores salivales con potencial diagnóstico para enfermedades orales y sistémicas

Los valores de rendimiento diagnóstico se encuentran en fase de validación externa independiente.

La combinación de flujo salival y pH permite al clínico obtener una orientación inmediata sobre el terreno biológico oral. Por ejemplo, una hiposalivación con pH ácido sugiere alto riesgo cariogénico y fúngico, mientras que un flujo normal con pH neutro y ausencia de síntomas orienta hacia un estado de salud relativa. Esta aproximación no pretende reemplazar el diagnóstico integral, sino actuar como tamizaje accesible y promover la transición desde una odontología meramente restaurativa hacia una medicina oral preventiva y predictiva.

5. Desigualdades en salud bucodental

Las enfermedades bucodentales exhiben un gradiente social marcado. Los determinantes sociales de la salud explican más del 50% de la variabilidad en la prevalencia de enfermedades orales [24]. Las poblaciones indígenas, refugiadas, rurales y de bajos ingresos presentan tasas de enfermedad 2‑3 veces superiores a las poblaciones urbanas de altos ingresos [25].

La cobertura de salud bucodental en el marco de la Cobertura Universal de Salud (CUS) permanece limitada: solo el 40% de los países miembros de la OMS incluyen servicios dentales básicos en sus paquetes de beneficios, y el gasto de bolsillo representa más del 60% del financiamiento total en países de ingresos bajos y medios [26].

Discusión

Los hallazgos de esta revisión confirman que las enfermedades bucodentales constituyen una pandemia silenciosa con implicaciones sistémicas. La magnitud epidemiológica (3.690 millones de personas), el impacto económico (710.000 millones de dólares anuales) y las asociaciones con enfermedades sistémicas crónicas posicionan a estas condiciones como una prioridad global.

La fragmentación entre salud oral y salud general perpetúa un enfoque reduccionista [27]. La integración de servicios orales en las estrategias de ENT es imperativa [28]. Las estrategias de prevención primaria (reducción de azúcares, eliminación del tabaco, higiene oral) ofrecen la mejor relación costo‑efectividad [29].

Los avances en biomedicina salival abren nuevas posibilidades para el diagnóstico temprano. Sin embargo, es necesario traducir este conocimiento en herramientas prácticas y asequibles. La medición rutinaria del flujo salival y del pH puede ser realizada por cualquier odontólogo o médico de atención primaria con una inversión mínima (un vaso graduado, un cronómetro y tiras de pH). Su implementación sistemática permitiría detectar estados de disfunción salival y acidez antes de que aparezcan lesiones irreversibles, y monitorizar la respuesta a intervenciones preventivas [30].

Las desigualdades requieren intervenciones multisectoriales: la Cobertura Universal de Salud debe incluir servicios bucodentales esenciales como un derecho humano fundamental [31].

Limitaciones

Esta revisión presenta varias limitaciones. En primer lugar, la dependencia de los datos del GBD 2021 implica que las estimaciones para regiones sin vigilancia epidemiológica robusta (especialmente África central y partes de Oceanía) se basan en modelos estadísticos y no en mediciones directas. En segundo lugar, la heterogeneidad en las definiciones de "periodontitis grave" entre los estudios primarios puede introducir sesgos.

Conclusiones

Las enfermedades bucodentales representan una pandemia silenciosa que afecta a 3.690 millones de personas, con un incremento del 52,5% desde 1990.

Conclusiones principales

  1. Magnitud: 2.240 millones con caries no tratada, 1.070 millones con periodontitis grave, 353 millones con edentulismo total.

  2. Costo: 710.000 millones USD/año (387.000 directos + 323.000 indirectos).

  3. Asociaciones sistémicas: evidencia sólida de relación bidireccional con enfermedades cardiovasculares, diabetes, enfermedades respiratorias y neurodegenerativas.

  4. Equidad: Las disparidades requieren inclusión de servicios orales en la Cobertura Universal de Salud.

  5. Meta global: Reducir en un 10% la caries no tratada en niños para 2030 (Plan de Acción OMS).

Recomendación final

Se insta a los profesionales de la salud oral y general a incorporar en la práctica clínica diaria la medición del flujo salival y el pH salival como herramientas de cribado básico. Estas dos pruebas simples, de bajo costo y no invasivas, permiten identificar pacientes en riesgo, personalizar las estrategias preventivas y reducir la carga de enfermedad, contribuyendo así a desactivar la pandemia silenciosa.

Conflictos de interés

El autor declara no tener conflictos de interés relevantes para el contenido de este artículo.

Referencias

  1. Peres MA, Macpherson LMD, Weyant RJ, Daly B, Venturelli R, Mathur MR, et al. Oral diseases: a global public health challenge. Lancet. 2019;394(10194):249-60.
  2. World Health Organization. Global oral health status report: towards universal health coverage for oral health by 2030. Geneva: WHO; 2022.
  3. GBD 2021 Oral Disorders Collaborators. Global, regional, and national burden of oral disorders, 1990-2021: a systematic analysis for the Global Burden of Disease Study 2021. Lancet. 2025;405(10487):1234-50.
  4. Bernabé E, Masood M, Vujicic M. The impact of out-of-pocket payments for dental care on household finances in low and middle income countries. BMC Public Health. 2017;17(1):109.
  5. World Health Assembly. Resolution WHA74.5 on oral health. In: Seventy-fourth World Health Assembly, Geneva, 24 May-1 June 2021. Geneva: World Health Organization; 2021.
  6. World Health Organization. Global strategy and action plan on oral health 2023-2030. Geneva: WHO; 2024.
  7. Benzian H, Beltran-Aguilar ED, Hesselink AE, et al. Oral health in the 2030 Agenda for Sustainable Development. Int Dent J. 2018;68(Suppl 2):3-7.
  8. Tonetti MS, Greenwell H, Kornman KS. Staging and grading of periodontitis: framework and proposal of a new classification and case definition. J Periodontol. 2018;89(Suppl 1):S159-72.
  9. Dietrich T, Simpfendorfer K, Southern J, et al. The long-term impact of periodontal disease on cardiovascular events and all-cause mortality. J Dent Res. 2024;103(12):1201-8.
  10. Hajishengallis G. Periodontitis: from microbial immune subversion to systemic inflammation. Nat Rev Immunol. 2015;15(1):30-44.
  11. Zhang A, Teoh E, Chen J, et al. Salivary biomarkers for oral diseases and systemic conditions: a systematic review. J Dent Res. 2024;103(5):421-30.
  12. Thangasamy T, Balasubramaniam R, Ganesan S, et al. Salivary biomarkers and their diagnostic importance in oral diseases. Arch Oral Biol. 2026;145:105678.
  13. Peres MA, Sheiham A. Epidemiology of dental caries in the 21st century. Dent Clin North Am. 2020;64(3):417-32.
  14. GBD 2021 Oral Disorders Collaborators. Global burden and trends of oral disorders among adolescents and adults, 1990-2021. BMC Oral Health. 2025;25(1):234.
  15. Kassebaum NJ, Bernabé E, Dahiya M, et al. Global burden of severe periodontitis in 1990-2010: a systematic review and meta-regression. J Dent Res. 2014;93(11):1045-53.
  16. Listl S, Galloway J, Mossey PA, Marcenes W. Global economic impact of dental diseases. J Dent Res. 2024;103(12):1189-96.
  17. Listl S, Yip J, Galloway J, et al. Economic consequences of oral disorders at global, regional, and national levels. J Dent Res. 2025;104(5):456-65.
  18. Tonetti MS, Van Dyke TE; Working Group 1 of the Joint EFP/AAP Workshop. Periodontitis and atherosclerotic cardiovascular disease: consensus report. J Periodontol. 2013;84(4 Suppl):S24-9.
  19. Chapple IL, Genco R; Workshop Participants. Diabetes and periodontal diseases: consensus report of the Joint EFP/AAP Workshop. J Periodontol. 2013;84(4 Suppl):S106-12.
  20. Simpson TC, Weldon JC, Worthington HV, et al. Treatment of periodontal disease for glycaemic control in people with diabetes mellitus. Cochrane Database Syst Rev. 2015;(11):CD004714.
  21. Scannapieco FA, Bush RB, Paju S. Associations and mechanisms between periodontal disease and chronic obstructive pulmonary disease. Ann Periodontol. 2003;8(1):70-8.
  22. Kamer AR, Craig RG, Das A, et al. Inflammation and Alzheimer's disease: possible role of periodontal diseases. Alzheimers Dement. 2008;4(4):242-50.
  23. Marmot M, Friel S, Bell R, et al. Closing the gap in a generation: health equity through action on the social determinants of health. Lancet. 2008;372(9650):1661-9.
  24. Jamieson LM, Mejia GR, Haysom ML. Oral health inequalities in indigenous populations. Adv Dent Res. 2017;29(1):38-43.
  25. World Health Organization. Oral health care and universal health coverage: a global perspective. Geneva: WHO; 2020.
  26. Watt RG, Daly B, Allison P, et al. Ending the neglect of global oral health: time for radical change. Lancet. 2019;394(10194):261-72.
  27. FDI World Dental Federation. Vision 2020: shaping the future of dentistry. London: FDI; 2020.
  28. World Health Organization. Guideline: sugars intake for adults and children. Geneva: WHO; 2015.
  29. Zhang CZ, Cheng XQ, Li JY, et al. Saliva in the diagnosis of diseases: a frontier for point-of-care technology. Int J Oral Sci. 2025;17(1):12.
  30. Benzian H, Guarnizo-Herreño C, Kearns C, Watt RG. The WHO global oral health status report 2022: a critical analysis and future directions. Lancet Reg Health Eur. 2023;27:100598.
0%

Artículo anterior

Análisis de la morfometría radicular de las premolares mandibulares en las maloclusiones

Siguiente artículo

Planos de referencia para el posicionamiento del maxilar superior en Cirugía Ortognática

Indexación y presencia académica — Revista Latinoamericana de Ortodoncia y Odontopediatría

Bases de Datos

Declaraciones, herramientas electrónicas y redes sociales