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Revisión de la Literatura

Bioestimulación láser como modulador de la microbiota oral: revisión de la literatura y su relación con biomarcadores salivales

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Autor para la correspondencia: Attilio Radomile — [email protected]

Publicado: 07/10/2026

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Bioestimulación láser como modulador de la microbiota oral: revisión de la literatura y su relación con biomarcadores salivales

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Resumen

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Bioestimulación láser como modulador de la microbiota oral: revisión de la literatura y su relación con biomarcadores salivales

La cavidad oral alberga más de 700 especies bacterianas organizadas en un ecosistema microbiano cuyo equilibrio (eubiosis) es determinante para la salud oral y sistémica; su ruptura (disbiosis) se asocia con caries, enfermedad periodontal, halitosis y diversas condiciones sistémicas. La bioestimulación con láser de baja intensidad, también denominada fotobiomodulación (BFM), ha sido tradicionalmente estudiada por sus efectos sobre el tejido eucariota, pero evidencia reciente sugiere que también puede modular directa e indirectamente la microbiota oral. El objetivo de este trabajo es revisar la literatura disponible sobre los mecanismos y la evidencia de la bioestimulación láser como modulador de la microbiota oral, y discutir su relación conceptual con biomarcadores salivales indirectos de disbiosis, sialometría, pH y óxido nítrico/nitritos (NOx), en el marco de la propuesta preliminar del Índice IBAR (Índice de Bio-Aptitud Radomile) desarrollada por uno de los autores. Se realizó una búsqueda no sistemática en PubMed/MEDLINE y otras bases biomédicas. La luz visible y del infrarrojo cercano puede ejercer un efecto directo sobre bacterias fotosensibles a través de fotoaceptores endógenos (porfirinas, flavinas, citocromos), con respuestas que varían según la longitud de onda, la dosis y la especie bacteriana, así como un efecto indirecto mediado por cambios en el flujo salival, el pH y la respuesta inmune de la mucosa. La vía del óxido nítrico derivada de bacterias orales reductoras de nitrato conecta directamente la composición microbiana con parámetros salivales medibles, un vínculo de interés para índices bioquímicos salivales en desarrollo como el IBAR, que se presenta aquí como hipótesis de trabajo y no como herramienta diagnóstica validada. La bioestimulación láser emerge como un modulador prometedor, aunque preliminar, del ecosistema microbiano oral, y su integración con biomarcadores salivales representa una línea de investigación futura coherente con el concepto de la microbiota oral como ecosistema relevante para la medicina.

Palabras clave: bioestimulación láser; fotobiomodulación; microbiota oral; disbiosis; óxido nítrico salival; Índice IBAR

Laser biostimulation as a modulator of the oral microbiota: a literature review and its relationship with salivary biomarkers

The oral cavity hosts more than 700 bacterial species organized into a microbial ecosystem whose balance (eubiosis) is critical for oral and systemic health; its disruption (dysbiosis) is associated with caries, periodontal disease, halitosis, and various systemic conditions. Low-level laser biostimulation, also known as photobiomodulation (PBM), has traditionally been studied for its effects on eukaryotic tissue, but recent evidence suggests it may also directly and indirectly modulate the oral microbiota. The aim of this work is to review the available literature on the mechanisms and evidence of laser biostimulation as a modulator of the oral microbiota, and to discuss its conceptual relationship with indirect salivary biomarkers of dysbiosis, sialometry, pH, and nitric oxide/nitrite (NOx), within the framework of the preliminary IBAR Index (Radomile Bio-Fitness Index) proposal developed by one of the authors. A non-systematic search was performed in PubMed/MEDLINE and other biomedical databases. Visible and near-infrared light can exert a direct effect on photosensitive bacteria through endogenous photoacceptors (porphyrins, flavins, cytochromes), with responses varying by wavelength, dose, and bacterial species, as well as an indirect effect mediated by changes in salivary flow, pH, and mucosal immune response. The nitric oxide pathway derived from nitrate-reducing oral bacteria directly connects microbial composition with measurable salivary parameters, a link of interest for salivary biochemical indices under development such as IBAR, presented here as a working hypothesis rather than a validated diagnostic tool. Laser biostimulation emerges as a promising, though preliminary, modulator of the oral microbial ecosystem, and its integration with salivary biomarkers represents a future research direction consistent with the concept of the oral microbiota as an ecosystem relevant to medicine.

Keywords: laser biostimulation; photobiomodulation; oral microbiota; dysbiosis; salivary nitric oxide; IBAR Index


Introducción

La cavidad oral es, después del intestino, el segundo hábitat microbiano más diverso del cuerpo humano, con más de 700 especies bacterianas identificadas que colonizan la superficie dentaria, la mucosa yugal, el dorso lingual, el surco gingival y la saliva [1]. Lejos de ser una comunidad pasiva, esta microbiota oral mantiene una relación coevolutiva y mutualista con el huésped: contribuye a la resistencia frente a la colonización de patógenos, produce metabolitos con actividad biológica y participa activamente en la homeostasis local y sistémica [1].

Cuando este equilibrio se rompe, fenómeno conocido como disbiosis, se favorece la proliferación de especies asociadas a caries (Streptococcus mutans, Lactobacillus spp.), enfermedad periodontal (Porphyromonas gingivalis, Treponema denticola, Tannerella forsythia, Fusobacterium nucleatum) y halitosis, con repercusiones que trascienden la cavidad oral: la microbiota oral disbiótica se ha vinculado con endocarditis infecciosa, artritis reumatoide, enfermedad de Alzheimer, complicaciones del embarazo y enfermedad cardiovascular, entre otras condiciones sistémicas [1]. Esta perspectiva, la boca como ecosistema con repercusión en la salud general, es precisamente el eje conceptual desarrollado por uno de los autores en su libro Microbiota Oral: Ecosistema para la Medicina del Futuro [2], que sirve de marco de referencia teórico para la presente revisión.

En este contexto, la bioestimulación con láser de baja intensidad, fotobiomodulación (BFM), ha sido estudiada extensamente por sus efectos beneficiosos sobre el tejido eucariota (cicatrización, analgesia, modulación de la inflamación), pero su potencial como modulador directo e indirecto de la microbiota oral es un campo de estudio más reciente y todavía en desarrollo [1,3]. El objetivo de esta revisión es sintetizar la evidencia disponible sobre los mecanismos por los cuales la bioestimulación láser puede modular la microbiota oral, y explorar su relación conceptual con biomarcadores salivales indirectos de disbiosis, en el marco de la propuesta preliminar del Índice IBAR desarrollada por uno de los autores.

Metodología de la búsqueda bibliográfica

Se realizó una búsqueda narrativa (no sistemática) de la literatura en PubMed/MEDLINE, Scopus y Google Scholar, combinando los términos "photobiomodulation", "low-level laser therapy", "oral microbiota", "oral microbiome", "biofilm", "periodontal bacteria", "nitrate-reducing bacteria" y "nitric oxide", sin restricción de idioma, priorizando revisiones sistemáticas, ensayos clínicos y estudios mecanísticos de los últimos diez años. Dado el carácter emergente del tema, se incluyeron también estudios in vitro e in vivo en modelos animales cuando aportaban información mecanística relevante no disponible en humanos. No se aplicó un protocolo PRISMA formal por tratarse de una revisión narrativa.

La microbiota oral: composición, homeostasis y disbiosis

La microbiota oral sana está compuesta principalmente por cuatro filos bacterianos, Actinobacteria, Firmicutes, Proteobacteria y Bacteroidetes, junto con una fracción variable de especies no cultivables, organizados en comunidades complejas que colonizan tanto superficies duras (esmalte dentario) como blandas (mucosa, lengua, surco gingival) [1]. Esta comunidad microbiana constitutiva se mantiene relativamente estable en la edad adulta, pero es sensible a cambios en la dieta, la higiene oral, el uso de antibióticos, el tabaquismo y diversas enfermedades sistémicas [1].

La disbiosis subgingival característica de la periodontitis se caracteriza por un aumento relativo de especies anaerobias, proteolíticas y tolerantes a la inflamación, el llamado "complejo rojo" (P. gingivalis, T. denticola, T. forsythia), junto con una disminución paralela de especies asociadas a la salud periodontal, muchas de las cuales comparten la capacidad de reducir nitrato a nitrito [4]. Esta relación entre disbiosis y metabolismo del nitrato será retomada más adelante por su relevancia para los biomarcadores salivales.

Fundamentos de la bioestimulación láser sobre bacterias orales

Fotoaceptores en células eucariotas y procariotas

El mecanismo de acción de la BFM sobre el tejido eucariota está mediado principalmente por la citocromo c oxidasa mitocondrial, cuya absorción de fotones en el espectro rojo e infrarrojo cercano incrementa la síntesis de ATP y modula la señalización celular [5,6]. De forma notable, muchas de estas propiedades fotoaceptoras tienen un origen evolutivo común con las bacterias: los citocromos, flavinas y proteínas con hierro que actúan como fotoaceptores en la cadena de transporte de electrones mitocondrial derivan evolutivamente de estructuras homólogas presentes en la membrana de procariotas ancestrales [1]. Esta continuidad evolutiva explica por qué la luz visible e infrarroja cercana puede modular tanto la fisiología de las células del huésped como la de las bacterias que colonizan la cavidad oral [1].

Mecanismo directo sobre bacterias orales

En las bacterias, la BFM puede ejercer un efecto directo cuando sus dianas fotosensibles, citocromos, flavinas, porfirinas endógenas, se encuentran dentro de la célula bacteriana o se liberan en la colonia, modulando el metabolismo energético, la producción de especies reactivas de oxígeno (ROS) y la liberación de óxido nítrico bacteriano [1]. Este efecto es marcadamente dependiente de la longitud de onda, la dosis y la especie bacteriana: la luz azul y cian (400–500 nm) resulta particularmente eficaz contra bacterias pigmentadas de negro como P. gingivalis y Prevotella spp., debido a la acumulación endógena de protoporfirina IX, mientras que Streptococcus mutans y Enterococcus faecalis muestran mayor sensibilidad a fluencias más altas [1,3]. En contraste, algunas longitudes de onda del infrarrojo cercano (810 nm) e intensidades bajas pueden incluso estimular el crecimiento de determinadas especies, como Escherichia coli y Pseudomonas aeruginosa, lo que subraya que el efecto de la BFM sobre bacterias no sigue un patrón uniforme y depende críticamente de los parámetros empleados [1].

Evidencia de la fotobiomodulación como modulador directo de la microbiota oral

Una revisión de 2025 sobre fotobiomodulación y disbiosis de la microbiota oral concluyó que tanto el láser como el LED ejercen un efecto antimicrobiano sobre la microbiota oral disbiótica, especialmente frente a bacterias con pigmentos endógenos fotosensibles, señalando que las longitudes de onda de la luz azul (400–500 nm) generan mayor cantidad de especies reactivas de oxígeno que la luz roja, mientras que los diodos láser de 660 a 980 nm se emplean habitualmente como método antimicrobiano no invasivo con tiempos de exposición inferiores a 60 segundos [3]. Esta revisión plantea a la BFM como un método prometedor para modificar microbiomas disregulados, en un contexto donde los tratamientos convencionales (desbridamiento mecánico, antibióticos, probióticos) enfrentan limitaciones por resistencia microbiana y baja adherencia del paciente [3].

Por su parte, la revisión narrativa de Amaroli et al. sintetiza la evidencia in vitro sobre el efecto de la BFM en bacterias orales y periodontales relevantes, P. gingivalis, F. nucleatum, S. mutans, E. faecalis, Prevotella spp., documentando efectos fototóxicos dependientes de dosis y longitud de onda, así como estudios en modelos animales de periodontitis en los que sesiones múltiples de BFM (660 nm) asociadas al raspado y alisado radicular favorecieron la recuperación de la microbiota periodontal, con reducción de Aggregatibacter actinomycetemcomitans, P. gingivalis, Prevotella nigrescens y F. nucleatum [1]. Los propios autores concluyen, no obstante, que la evidencia sigue siendo preliminar, mayoritariamente in vitro y sobre patógenos individuales, sin estudios de comunidad suficientes para establecer guías clínicas definitivas [1].

Mecanismos indirectos: función glandular, inmunidad de la mucosa y microbiota

Más allá del efecto directo sobre las bacterias, la literatura describe un mecanismo indirecto por el cual la BFM modula la microbiota oral a través de sus efectos sobre el huésped: la mejora de la función de las glándulas salivales, incremento del flujo salival y del pH, altera el entorno fisicoquímico que condiciona la composición microbiana, dado que la reducción de la secreción salival, el pH ácido y la alteración de la composición salival favorecen la disbiosis y el riesgo de enfermedad oral [1]. En esta línea, la evidencia sobre BFM aplicada a las glándulas salivales mayores en xerostomía e hiposalivación, con incrementos significativos del flujo salival no estimulado documentados en revisiones sistemáticas, sugiere un mecanismo indirecto adicional de modulación del ecosistema oral, mediado por la restauración de un entorno salival menos favorable a la disbiosis [7]. La selección de la longitud de onda óptima para estimular las glándulas salivales mayores también depende de la profundidad de penetración tisular: estudios de simulación óptica indican una mayor absorción de la luz de 660 nm en la glándula submandibular y de 850 nm tanto en la parótida como en la submandibular [8].

Adicionalmente, se ha descrito que la BFM modula la respuesta inmune de la mucosa oral, incrementando marcadores salivales antiinflamatorios (interleucina-10, antagonista del receptor de interleucina-1, capacidad antioxidante total) y reduciendo marcadores proinflamatorios (factor de necrosis tumoral, interleucinas, malondialdehído), lo que podría favorecer indirectamente un entorno más compatible con la eubiosis [1].

Bioestimulación versus terapia fotodinámica antimicrobiana (aPDT)

Es importante distinguir conceptualmente la bioestimulación/fotobiomodulación de la terapia fotodinámica antimicrobiana (aPDT), con la que frecuentemente se confunde en la literatura odontológica. Mientras que la BFM emplea luz de baja intensidad para modular la actividad de fotoaceptores endógenos sin necesidad de agentes externos, la aPDT requiere la aplicación previa de un fotosensibilizador exógeno (azul de metileno, azul de toluidina, verde de indocianina) que, al ser activado por una longitud de onda específica, genera especies reactivas de oxígeno con efecto bactericida focal [9]. Un ensayo clínico aleatorizado de boca dividida evaluó la aPDT como coadyuvante del raspado y alisado radicular, documentando cambios favorables en la composición del microbioma subgingival mediante secuenciación del gen 16S rRNA, con una tendencia hacia una comunidad microbiana más compatible con la salud periodontal [9]. Si bien ambas modalidades utilizan luz como vector terapéutico, sus mecanismos, indicaciones y protocolos de aplicación son distintos, y esta revisión se centra específicamente en la BFM sin fotosensibilizador.

El eje óxido nítrico–microbiota oral

Un eje mecanístico de particular interés para esta revisión es la vía del óxido nítrico derivada de bacterias orales reductoras de nitrato. El ser humano carece de una nitrato-reductasa endógena eficiente, por lo que depende de bacterias comensales, principalmente de los géneros Rothia, Neisseria, Actinomyces y Veillonella, concentradas en el dorso lingual, para reducir el nitrato dietético a nitrito y, en parte, a óxido nítrico, en lo que se conoce como la vía entero-salival nitrato-nitrito-óxido nítrico [10]. Este óxido nítrico de origen bacteriano tiene propiedades antimicrobianas directas frente a especies anaerobias asociadas a periodontitis, además de efectos beneficiosos sobre la homeostasis vascular sistémica (presión arterial, función endotelial) [10].

Un estudio reciente que combinó análisis bioinformático de cinco cohortes internacionales con un ensayo clínico en 42 pacientes con periodontitis demostró que la proporción de bacterias reductoras de nitrato en la placa subgingival es significativamente menor en la periodontitis que en la salud periodontal, que la capacidad de reducción de nitrato salival (NRC) está disminuida en pacientes con periodontitis, y que ambos parámetros se recuperan a niveles saludables 90 días después del tratamiento periodontal no quirúrgico [4]. Estos hallazgos establecen un vínculo directo y cuantificable entre la composición de la microbiota oral y parámetros bioquímicos medibles en saliva, nitrato, nitrito y pH, reforzando la idea de que estos biomarcadores salivales podrían actuar como indicadores indirectos, no invasivos, del estado de eubiosis o disbiosis del ecosistema oral [4,10].

El Índice IBAR: hipótesis de trabajo y líneas futuras

Es en este punto donde se inserta la propuesta preliminar del Índice IBAR (Índice de Bio-Aptitud Radomile), desarrollada por uno de los autores como parte de su trabajo doctoral. El IBAR integra tres parámetros salivales obtenidos de una única muestra, sialometría no estimulada, pH salival y óxido nítrico/nitritos (NOx), con el objetivo de aproximarse a un análisis predictivo y preventivo de la salud bucodental, cruzando estos valores con la literatura científica sobre enfermedades bucodentales asociadas a condiciones sistémicas [11].

Conviene precisar, con la rigurosidad que exige toda propuesta en desarrollo, que el Índice IBAR se encuentra todavía en fase de validación clínica y no ha sido publicado en revistas científicas indexadas ni sometido a revisión por pares; por tanto, esta sección debe entenderse como una hipótesis de trabajo y una línea de investigación futura, y no como una herramienta diagnóstica validada [11]. La justificación biológica de incluir el pH y el NOx salival como posibles biomarcadores indirectos de disbiosis encuentra respaldo conceptual en la evidencia revisada en la sección anterior sobre la vía nitrato-nitrito-óxido nítrico y su relación con la microbiota subgingival [4,10], si bien la validez predictiva específica del algoritmo del IBAR para estimar el estado de la microbiota oral requiere de estudios prospectivos independientes, con comparación frente a métodos de referencia (secuenciación 16S rRNA, cultivo microbiológico), que actualmente están en curso y no forman parte de la evidencia publicada hasta la fecha.

Esquema conceptual

La Figura 1 resume, de forma esquemática y con fines exclusivamente didácticos, la relación conceptual descrita en esta revisión entre la bioestimulación láser, sus efectos directos e indirectos sobre la microbiota oral, y los biomarcadores salivales que podrían actuar como indicadores indirectos de disbiosis, incluyendo la propuesta preliminar del IBAR. Este esquema no representa datos experimentales propios de los autores ni debe interpretarse como un algoritmo clínico validado.

Figura 1. Esquema conceptual del eje bioestimulación láser - microbiota oral - biomarcadores salivales

Figura 1. Esquema conceptual del eje bioestimulación láser - microbiota oral - biomarcadores salivales

Ilustración del protocolo SaliLab y de la aplicación intraoral

A modo ilustrativo, se documenta a continuación el protocolo de obtención de los tres parámetros salivales que integra la propuesta preliminar del Índice IBAR, mediante la plataforma SaliLab desarrollada por uno de los autores, junto con detalle adicional de la aplicación intraoral de biofotomodulación sobre la mucosa yugal. Este material tiene finalidad exclusivamente ilustrativa del procedimiento descrito en el texto y no constituye, por si mismo, evidencia clínica de eficacia.

Figura 2. Plataforma SaliLab y protocolo de toma de muestra salival para el cálculo del índice IBAR. (A) Equipo SaliLab conectado a estación de control, con tiras reactivas y vaso de recolección. (B) Comparación con el sistema de referencia SillHa (ARKRAY) empleado en la validación comparativa. (C) Tiras reactivas SaliLab para pH y oxido nítrico/nitritos salivales, con escala de color de referencia. (D) Lectura de la tira de pH sobre campo estéril. (E, F) Recolección de muestra de saliva no estimulada mediante método de drenaje pasivo. Fotografías propias de los autores; rasgos faciales anonimizados digitalmente para preservar la confidencialidad.

Figura 2. Plataforma SaliLab y protocolo de toma de muestra salival para el cálculo del índice IBAR. (A) Equipo SaliLab conectado a estación de control, con tiras reactivas y vaso de recolección. (B) Comparación con el sistema de referencia SillHa (ARKRAY) empleado en la validación comparativa. (C) Tiras reactivas SaliLab para pH y oxido nítrico/nitritos salivales, con escala de color de referencia. (D) Lectura de la tira de pH sobre campo estéril. (E, F) Recolección de muestra de saliva no estimulada mediante método de drenaje pasivo. Fotografías propias de los autores; rasgos faciales anonimizados digitalmente para preservar la confidencialidad.

Figura 3. Detalle de la aplicación de biofotomodulación intraoral y extraoral sobre la mucosa yugal y la región submandibular, ilustrando el sitio de acción propuesto para la modulación directa e indirecta de la microbiota oral descrita en el texto. Fotografías propias de los autores.

Figura 3. Detalle de la aplicación de biofotomodulación intraoral y extraoral sobre la mucosa yugal y la región submandibular, ilustrando el sitio de acción propuesto para la modulación directa e indirecta de la microbiota oral descrita en el texto. Fotografías propias de los autores.

Discusión

La evidencia revisada sugiere que la bioestimulación láser puede modular la microbiota oral por dos vías complementarias: un efecto directo sobre bacterias fotosensibles, dependiente de longitud de onda, dosis y especie bacteriana, y un efecto indirecto mediado por la mejora de la función glandular salival y la modulación de la respuesta inmune de la mucosa [1,3,7]. Ambos mecanismos convergen en un entorno oral potencialmente más favorable a la eubiosis, aunque la magnitud y consistencia clínica de este efecto todavía no está establecida con el nivel de evidencia disponible para otras aplicaciones odontológicas de la fotobiomodulación.

Persisten limitaciones importantes: la mayoría de los estudios sobre el efecto directo de la BFM en bacterias orales son in vitro, sobre especies aisladas más que sobre comunidades microbianas complejas, y con una notable heterogeneidad de parámetros que dificulta extraer recomendaciones clínicas definitivas [1]. La vía del óxido nítrico bacteriano, en cambio, cuenta con evidencia clínica más robusta que vincula la disbiosis periodontal con una capacidad reducida de reducción de nitrato salival, recuperable tras el tratamiento periodontal convencional [4]; queda por determinar en estudios futuros si la bioestimulación láser, actuando sobre la función glandular y posiblemente sobre la propia microbiota reductora de nitrato, podría potenciar esta vía como estrategia coadyuvante. En este contexto, propuestas como el Índice IBAR representan un intento de operacionalizar clínicamente estos biomarcadores salivales, si bien su validación formal es indispensable antes de cualquier aplicación diagnóstica.

Conclusión

La bioestimulación con láser de baja intensidad emerge como un modulador prometedor, aunque todavía preliminar, del ecosistema microbiano oral, actuando tanto de forma directa sobre bacterias fotosensibles como indirecta a través de la función glandular salival y la respuesta inmune de la mucosa. La vía del óxido nítrico derivada de bacterias reductoras de nitrato ofrece un puente mecanístico coherente entre la composición de la microbiota oral y biomarcadores salivales medibles, una relación conceptual que respalda, sin todavía validarla, la línea de investigación representada por el Índice IBAR. Se requieren estudios clínicos controlados, con análisis de comunidad microbiana mediante secuenciación de nueva generación, para establecer protocolos estandarizados de bioestimulación láser dirigidos específicamente a la modulación de la microbiota oral, y para validar prospectivamente los biomarcadores salivales propuestos como indicadores indirectos de disbiosis.

Declaraciones

Conflicto de intereses

A. Radomile es el creador del Índice de Bio-Aptitud Radomile (IBAR) y director de la plataforma SaliLab, ambos mencionados con fines conceptuales y metodológicos en este estudio. El autor declara que no existen intereses comerciales directos ni patrocinios financieros que puedan sesgar los resultados o las interpretaciones presentadas en este artículo. Los demás autores declaran que no poseen conflictos de interés en relación con este trabajo.

Financiamiento

Esta investigación no recibió financiación específica de agencias de los sectores público, comercial o sin ánimo de lucro.

Referencias

  1. Amaroli A, Ravera S, Zekiy A, Benedicenti S, Pasquale C. A Narrative Review on Oral and Periodontal Bacteria Microbiota Photobiomodulation, through Visible and Near-Infrared Light: From the Origins to Modern Therapies. Int J Mol Sci. 2022;23(3):1372.
  2. Radomile A. Microbiota Oral: Ecosistema para la Medicina del Futuro. Biomedical Sciences Publishing; Google Play Libros; 2026.
  3. Pourhajibagher M, Gharibpour F, Nikparto N, Bahrami R, Bahador A. The effect of photobiomodulation on oral microbiota dysbiosis: a literature review. Photodiagnosis Photodyn Ther. 2025.
  4. Rosier BT, Johnston W, Carda-Diéguez M, Simpson A, Cabello-Yeves E, Piela K, Reilly R, Artacho A, Easton C, Burleigh M, Culshaw S, Mira A. Nitrate reduction capacity of the oral microbiota is impaired in periodontitis: potential implications for systemic nitric oxide availability. Int J Oral Sci. 2024;16:1.
  5. Hamblin MR. Photobiomodulation CME part I: overview and mechanism of action. J Am Acad Dermatol. 2024. Epub ahead of print.
  6. Salehpour F, Cassano P, Rouhi N, et al. Photobiomodulation of cytochrome c oxidase by chronic transcranial laser in young and aged brains. Front Neurosci. 2022;16:818005.
  7. Golež A, Frangež I, Cankar K, Frangež HB, Ovsenik M, Nemeth L. Effects of low-level light therapy on xerostomia related to hyposalivation: a systematic review and meta-analysis of clinical trials. Lasers Med Sci. 2022;37(2):745-758.
  8. Correa L, Meirelles L, Carneiro RCG, Silva FFA, Wisotzky EL, Berrocal E. Photobiomodulation in the parotid and submandibular glands: a Monte Carlo simulation of photon penetration using 525-nm, 660-nm, and 850-nm wavelengths. Lasers Med Sci. 2025;40:269.
  9. Nie M, Huang P, Peng P, Shen D, Zhao L, Jiang D, Shen Y, Wei L, Bible PW, Yang J, Wang J, Wu Y. Efficacy of photodynamic therapy as an adjunct to scaling and root planing on clinical parameters and microbial composition in subgingival plaque of periodontitis patients: a split-mouth randomized clinical trial. J Periodontol. 2024;95(6):535-549.
  10. Rosier BT, et al. The importance of nitrate reduction for oral health. J Dent Res. 2022;101(8):887-897.
  11. Radomile A. Índice IBAR (Índice de Bio-Aptitud Radomile) y plataforma SaliLab. Propuesta preliminar en fase de validación clínica; trabajo doctoral en curso, no publicado en revistas indexadas.
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