INTRODUCCIÓN
La maloclusión clase II división 2, es una alteración dentoesquelética caracterizada por una relación distal mandibular asociada con retroinclinación de los incisivos superiores centrales, sobremordida profunda y cambios en la esquelética facial y la función oclusal, siendo considerada una de las variantes más complejas de la clase II de Angle (1,2). Según Jain y Soni, esta maloclusión presenta una etiología multifactorial relacionada con factores hereditarios, musculares y ambientales que influyen en el desarrollo craneofacial (2)
La evidencia genómica reciente ha identificado genes específicos como PAX9, MSX1, FGF8, FOXL2 e ISL1 vinculados directamente al desarrollo de esta condición, abriendo posibilidades para la detección precoz y la planificación preventiva. (3)
El diagnóstico temprano durante la dentición mixta nos permite identificar discrepancias esqueletales y dentales antes de que el crecimiento concluya, favoreciendo a tratamientos interceptivos más efectivos a una edad temprana (4,5). Solís Valencia & cols. (2020) señalan que la intervención temprana reduce la severidad de la maloclusión y mejora las relaciones maxilomandibulares durante el crecimiento (4). De igual manera Castro y Zambrano (2023) destacan que la ortodoncia interceptiva en dentición mixta ayuda a guiar el desarrollo oclusal y disminuir la necesidad de tratamientos más complejos a futuras etapas (5). Estudios epidemiológicos internacionales confirman que la maloclusión clase II afecta al 23,8% de niños y adolescentes sanos, siendo la dentición mixta el momento idóneo para su abordaje interceptivo. (6)
Actualmente, los tratamientos incluyen aparatología funcional, ortopedia dentofacial y técnicas de distalización molar, las cuales han demostrado brindar resultados favorables en la corrección sagital y vertical de la clase II (1). Además la planificación terapéutica debe individualizarse considerando las características esqueléticas y funcionales de cada paciente para obtener estabilidad a largo plazo (3).
METODOLOGÍA
La presente revisión bibliográfica se realizó mediante una búsqueda sistemática de literatura científica relacionada con el manejo clínico de la maloclusión Clase II División 2 en pacientes con dentición mixta. La recopilación de información se efectuó en las bases de datos PubMed, Scopus, MDPI, Springer Nature, SSRN, Research Society and Development, Revista Latinoamericana de Ortodoncia y Odontopediatría y Elsevier.
La estrategia de búsqueda incluyó la combinación de palabras clave y términos MeSH en español e inglés, tales como: “maloclusión Clase II División 2” (Class II Division 2 malocclusion), “dentición mixta” (mixed dentition), “tratamiento interceptivo” (interceptive treatment), “ortopedia funcional” (functional orthopedics), “crecimiento craneofacial” (craniofacial growth) y “ortodoncia temprana” (early orthodontic treatment). Los términos fueron combinados mediante los operadores booleanos AND y OR para optimizar la identificación de estudios relevantes.
Se incluyeron artículos publicados principalmente en los últimos cinco años, en idioma español o inglés, correspondientes a ensayos clínicos, estudios prospectivos y retrospectivos, revisiones sistemáticas, metaanálisis y revisiones narrativas que abordan el diagnóstico, características clínicas, prevención y tratamiento de la maloclusión Clase II División 2 en pacientes en crecimiento y con dentición mixta. De manera excepcional, se incluyeron estudios publicados antes de este período cuando fueron considerados referencias clásicas o de relevancia científica para la comprensión de las características clínicas y el manejo de esta maloclusión.
Se excluyeron artículos duplicados, estudios realizados exclusivamente en pacientes adultos o con dentición permanente, publicaciones sin acceso al texto completo, cartas al editor, resúmenes de congresos, reportes de caso aislados y aquellos que no abordaban específicamente la maloclusión Clase II División 2.
El proceso de selección se realizó en tres etapas: identificación, cribado y elegibilidad. Inicialmente se identificaron los artículos mediante la búsqueda en las diferentes bases de datos; posteriormente se revisaron los títulos y resúmenes para determinar su pertinencia con el tema de estudio. Finalmente, se efectuó la lectura completa de los artículos potencialmente relevantes y se seleccionaron 20 estudios científicos que cumplieron con los criterios de inclusión y aportaron evidencia actualizada para el desarrollo de la presente revisión bibliográfica.
RESULTADOS
A partir del análisis de los 20 artículos seleccionados, la información obtenida se organizó en cuatro categorías principales: etiología, diagnóstico, prevención y tratamiento. Dentro del tratamiento se abordaron tanto las alternativas interceptivas tempranas como las opciones ortodóncicas empleadas durante la dentición mixta, permitiendo establecer una visión integral del manejo clínico de la maloclusión Clase II División 2 en pacientes en crecimiento.
DESARROLLO
ETIOLOGÍA
La maloclusión clase II división 2 presenta una etiología multifactorial ya que es un alteración dentoesqueletal compleja, se presenta la interacción de factores genéticos, esqueléticos, dentales, musculares y funcionales. Varios autores coinciden que la herencia desempeña un papel relevante en el desarrollo de este tipo de maloclusión, ya que ciertas características craneofaciales (retrusión mandibular, patrón braquifacial, sobremordida profunda) pueden ser heredadas. (2,7,8)

Figura 1. Representación esquemática del perfil lateral (Tipo B) en la maloclusión Clase II división 2, mostrando la relación distal molar y la retroinclinación de los incisivos superiores. Tomada de Kopp S.
En el caso de los factores esqueletales, la retrusión mandibular es considerada una de las principales causas relacionada con la Clase II división 2. Estas discrepancias afectan la armonía facial y la oclusión, manifestándose clínicamente desde la fase de dentición mixta. El grado de severidad de la maloclusión va a depender del grado de compromiso que presentan las bases óseas y de la dirección de crecimiento craneofacial. (2,7). De igual manera se ha descrito que la hiperactividad del músculo orbicular de los labios, la altura labial inferior y la presión excesiva ejercida por el labio inferior sobre los incisivos superiores favorecen a su retroinclinación. (2,3)
Desde el punto de vista de los factores ambientales, la evidencia nos indica que los hábitos orales perjudiciales prolongados pueden modificar el fenotipo de una persona y exacerbar las tendencias esqueléticas preexistentes que esta puede presentar. (7).
DIAGNÓSTICO
En 1899, Angle describió por primera vez la clase II como una relación distal entre el primer molar mandibular y el primer molar maxilar; poco después se incorporaron las divisiones 1 y 2, esta última caracterizada por la retroinclinación de los incisivos centrales y, por lo general, un overbite marcadamente aumentado (7). A nivel esqueletal puede observarse un ángulo ANB aumentado; el ángulo SNB en la división 2 suele ser normal, compatible con una clase I, lo cual constituye un criterio útil para diferenciarla de la división 1, donde el ángulo SNB tiende a estar disminuido. En la evaluación dental son frecuentes una marcada profundidad de mordida anterior, la retroinclinación de incisivos superiores e inferiores, un incremento del ángulo interincisal y una curva de Spee profunda, esta última menos pronunciada en la división 2 que en la división 1. Predomina el biotipo braquifacial, con perfil recto o ligeramente convexo, pliegue mentolabial marcado, margen gingival discrepante y mordida impactada sobre la gingiva anteroinferior (2,9).
Desde la perspectiva funcional y neuromuscular, el engranaje característico de la Clase II división 2 altera significativamente la dinámica mandibular. La sobremordida vertical excesiva y la palatinización de los incisivos centrales superiores actúan como un obstáculo físico que restringe los movimientos de lateralidad y protrusión. Esta condición modifica la ventaja mecánica y la magnitud de las fuerzas oclusales, obligando a que el ciclo masticatorio se realice con movimientos de predominio predominantemente vertical mediante una mayor actividad de los músculos temporales y maseteros. A nivel articular, se ha reportado que esta configuración induce un posicionamiento reflejo donde el cóndilo tiende a ubicarse en una situación más posterior e intruida dentro de la fosa glenoidea, incrementando el riesgo de compresión en el espacio retrodiscal y predisponiendo al paciente al desarrollo temprano de trastornos temporomandibulares. (10)
Se pueden diferenciar 3 tipos de maloclusiones clase II división 2 en la dentición permanente. Tipo A con un exceso de espacio en el arco dental maxilar, los 4 incisivos se inclinan a palatino con los caninos en una correcta posición dentro de la arcada. Tipo B con limitado espacio, en la que los incisivos centrales se inclinan a palatino y los laterales a labial. Tipo C en la que una falta de espacio lleva a los 4 incisivos a una inclinación palatina, y los caninos emergen bucalmente por fuera de la arcada dentaria. (9)

Figura 2. Fotografías intraorales clínicas (vistas frontal, lateral derecha, lateral izquierda, oclusal superior e inferior) que ilustran las características dentales de la maloclusión Clase II división 2: retroinclinación de incisivos superiores y sobremordida profunda anterior. Tomada de Luzuriaga A, Siguencia V, Bravo Calderón M (9).
PREVALENCIA
La prevalencia de la maloclusión de Clase II a nivel mundial es alta, estimándose que afecta a entre el 20% y el 25% de la población general. Sin embargo, el síndrome de Clase II división 2 es la variante que se observa con menor frecuencia dentro de esta categoría. En poblaciones occidentales de raza blanca, su prevalencia oscila en un rango relativamente bajo, situándose estrictamente entre el 2.3% y el 5%, manifestando además una notable variación étnica al presentar una relación de 1 a 5 en pacientes de raza negra con respecto a la blanca. En otras regiones de Europa se ha reportado una prevalencia que va del 5% al 12%, mientras que en los Estados Unidos se mantiene entre el 3% y el 4%. (10,11)
Desde el punto de vista del desarrollo dental en edades tempranas, la literatura científica asocia fuertemente a la Clase II división 2 con una alta prevalencia de anomalías dentales de carácter hereditario. Diversos estudios epidemiológicos evidencian una alta incidencia de agenesia del incisivo lateral maxilar y de los segundos premolares maxilares en estos pacientes, así como una predisposición significativa a la inclusión o impactación de los caninos superiores, lo que obliga a considerar estos factores durante el diagnóstico en la etapa de dentición mixta. Los estudios en gemelos monocigóticos han reportado una concordancia del 100% para esta maloclusión, lo que refuerza el peso del componente genético en su prevalencia. (10,3)
En Ecuador, un estudio enfocado en pacientes que acudieron al servicio de cirugía maxilofacial del hospital Monte Sinaí en un periodo de 10 años (2010 - 2020) en la provincia del Azuay del 2021, arrojó como resultado que el 43.56% de su población presentaba maloclusión de clase II, teniendo un ligero predominio en hombres, los datos se recopilaron del análisis del ángulo ANB de 202 registros cefalométricos. Existe mayor prevalencia de clase III con un 49% y por último clase I en un 7.42%. (12).
TRATAMIENTO
El manejo terapéutico de las anomalías sagitales de Clase II durante la fase de crecimiento es un tema de continuo análisis, debatiéndose ampliamente la efectividad y el momento idóneo de intervención (tratamiento en una fase versus dos fases). (11,13)
Tratamiento temprano u ortopédico
Tiene como objetivo aprovechar el crecimiento craneofacial del paciente para la corrección de discrepancias esqueléticas y dentales antes de que se consoliden. La evidencia científica reporta que la intervención en el crecimiento va a poder mejorar la relación sagital de los huesos maxilares, disminuir la severidad de la maloclusión y reducir la complejidad de los tratamientos (4)

Figura 3. Telerradiografía lateral de cráneo de paciente en crecimiento con maloclusión Clase II división 2, que evidencia retrusión mandibular y sobremordida esquelética. Tomada de Verma RK, Singh SP, Verma S (2022) (ref. caso clínico).

Figura 4. Registros fotográficos faciales e intraorales de un paciente pediátrico en dentición mixta con maloclusión Clase II división 2, previo al tratamiento interceptivo. Tomada de Verma RK, Singh SP, Verma S (2022) (ref. caso clínico).
Ortopedia Funcional y Maduración Esquelética
La eficiencia de los aparatos funcionales (tanto removibles como fijos) para estimular el crecimiento mandibular y guiar el avance del mentón está relacionada con la maduración esquelética del paciente. El tratamiento alcanza su máximo efectividad clínica a largo plazo cuando la fase activa coincide con el pico del brote de crecimiento puberal (estadios CS3 a CS4 de maduración vertebral cervical - CVM). Si la aparatología funcional se implementa de manera tardía, la respuesta adaptativa es mínima, similar al patrón residual de sujetos no tratados. De igual manera, pacientes con patrones braquifaciales y un ángulo mandibular (Co, Go, Me) reducido van a presentar una respuesta favorable a la terapia ortopédica funcional. (11)

Figura 5. Fotografías intraorales comparativas que muestran la evolución del tratamiento con aparatología funcional removible (Bionator de Balters): estadio a los 2.5 años de tratamiento y resultado postratamiento. Tomada de Rédua RB (19).

Figura 6. Secuencia fotográfica intraoral (vistas A-F) pre y postratamiento con aparatología fija en paciente con maloclusión Clase II división 2, evidenciando la corrección sagital y la normalización del overjet y overbite. Tomada de Giuntini V, McNamara JA Jr, Franchi L (11).

Figura 7. Fotografías intraorales que ilustran el uso de expansor maxilar (disyuntor) y aparatología fija en la fase de tratamiento interceptivo transversal en dentición mixta, orientado a la corrección espontánea de la Clase II. Tomada de Castro ZM, Zambrano BM (5).
Expansión maxilar en el tratamiento interceptivo
Abordaje Interceptivo Transversal (Efecto Secundario Favorable)
En pacientes en la fase de dentición mixta temprana es frecuente observar maxilar estrecho relacionado a Clase II, se manifiesta clínicamente como una constricción maxilar al posicionar la mandíbula hacia delante. En el caso de que el ancho transpalatal entre los primeros molares permanentes es inferior a la norma (35-39 mm), se considera implementar una primera fase de tratamiento usando disyuntores o expansores maxilares. La expansión ortopédica del maxilar en dentición mixta temprana resuelve la discrepancia transversal, apiñamiento y induce a una corrección espontánea de la relación molar y sagital de Clase II, generando el correcto engranaje oclusal antes de la erupción de la dentición permanente completa. (5, 13, 4)
Corrección de la mordida profunda esquelética
La mordida profunda esquelética, característica frecuente de la maloclusión Clase II División 2, puede asociarse con alteraciones funcionales del sistema estomatognático, incluida la disfunción temporomandibular, y constituye un factor que debe considerarse en la planificación terapéutica, especialmente en pacientes con desgaste dental severo y otras complicaciones asociadas . (10) Una revisión sistemática que incluyó ensayos clínicos aleatorizados, ensayos controlados y estudios de cohorte en pacientes en crecimiento evaluó los métodos disponibles para su corrección, concluyendo que el plano de mordida acrílico fijo plano fue superior al plano inclinado y al arco utilitario con elásticos intermaxilares en términos de duración del tratamiento. El plano inclinado produjo incrementos significativos en la inclinación de los incisivos inferiores y en el ángulo SNB, con mayor efecto dentoalveolar y esquelético (14). Además, revisiones recientes han señalado la importancia de individualizar las decisiones terapéuticas en pacientes con maloclusión Clase II División 2, considerando factores como la severidad de la alteración, el desgaste dental y el patrón de crecimiento, así como la necesidad de continuar generando evidencia clínica de mayor calidad. (15)
Tratamiento Ortodóncico
Alternativas de Mecánicas Clínicas
Encontramos alternativas terapéuticas con aparatos funcionales como el Bionator de Balters y aparatos de tracción extraoral. El Bionator va a favorecer el avance mandibular mediante la modificación de la postura muscular y estimulación del crecimiento condilar. Por otra parte, los aparatos de tracción extraoral logran la corrección sagital mediante la restricción del crecimiento maxilar y la distalización de los molares superiores (19). La elección entre un sistema intraoral removible o uno extrabucal suele depender del criterio profesional y de las necesidades psicosociales del paciente, ya que ambos enfoques demuestran resultados satisfactorios y estables supeditados estrictamente a la cooperación clínica del paciente durante el tratamiento. (11,15)
Contención y Recidiva
La maloclusión de Clase II División 2 es reconocida por presentar una elevada tendencia a la recidiva después del tratamiento ortodóncico, fenómeno atribuido principalmente a la influencia de los factores musculares, como la presión persistente del labio inferior, el patrón muscular braquifacial caracterizado por fuerzas musculares intensas, el componente genético que permanece activo incluso tras el tratamiento y la dificultad para mantener un ángulo interincisal dentro de los parámetros de estabilidad. Además, la presencia de una mordida profunda y las características propias de esta maloclusión hacen indispensable un adecuado protocolo de retención para minimizar el riesgo de recidiva y favorecer la estabilidad a largo plazo de los resultados obtenidos. (2, 9, 16)
Los protocolos de retención en ortodoncia indican que la estabilidad del tratamiento en maloclusiones de Clase II y en mordidas profundas requiere un enfoque prolongado, especialmente en pacientes en crecimiento, donde la recidiva representa un riesgo clínicamente relevante. (11)
El uso de retenedores fijos linguales en el arco inferior, combinado con retenedores removibles superiores con cobertura oclusal completa, se ha descrito como una estrategia efectiva para mantener la estabilidad oclusal y controlar la sobremordida vertical. (16,9)
Asimismo, la literatura señala que los cambios dentoesqueléticos obtenidos tras el tratamiento ortodóntico deben ser monitorizados a largo plazo, ya que las alteraciones en el overjet y overbite pueden manifestarse progresivamente durante el periodo postratamiento. (11,15)
Por ello, se recomienda un seguimiento clínico mínimo de varios años tras la finalización del tratamiento activo, con el fin de identificar tempranamente signos de recidiva y aplicar medidas de control oportunas. (13)
Finalmente, la estabilidad a largo plazo en maloclusiones de Clase II depende tanto del tipo de intervención ortodóntica como de la fase de crecimiento del paciente, lo cual influye directamente en la necesidad de controles periódicos y estrategias de retención individualizadas. (3).
DISCUSIÓN
Al analizar el manejo de la maloclusión de Clase II división 2 en pacientes en crecimiento, la literatura científica contemporánea revela un contraste relevante entre las repercusiones morfofuncionales y las decisiones terapéuticas. González-Fernández & cols. (2020) describen que rasgos intrínsecos de esta patología, como la palatinización incisiva y la mordida profunda anterior, actúan como un factor predisponente crítico para los trastornos temporomandibulares (TTM), al restringir la dinámica sagital y transversal y forzar un ciclo masticatorio de predominio vertical con desplazamiento condilar distal. Esta relación entre la morfología oclusal y la salud de la ATM respalda la necesidad de un diagnóstico e intervención oportunos en etapas tempranas del desarrollo. (10)
En relación con el momento idóneo para la intervención, la revisión sistemática de Dinu & cols. (2024) que analizó ensayos clínicos aleatorizados y estudios observacionales publicados entre 2015 y 2025 concluye que el tratamiento temprano en la dentición mixta produce mejoras más significativas a corto plazo en la relación molar e incisiva, aunque la intervención pospuberal puede generar mayores correcciones esqueléticas globales. Este criterio es consistente con lo descrito por Giuntini & cols. (2023), quienes señalan que la terapia ortopédico-funcional es significativamente más eficiente cuando coincide con los estadios CS3-CS4 del método CVM, ya que el tratamiento iniciado en etapas prepuberales produce cambios casi exclusivamente dentoalveolares. (11,17)
Investigaciones recientes sugieren que la aplicación de fuerzas ortopédicas sobre la dentición temporal o mixta puede disminuir las compensaciones dentoalveolares asociadas al tratamiento y favorecer una corrección esquelética más eficiente. (11,18)
No obstante, el momento ideal para ejecutar dicha intervención sigue siendo un eje de debate clínico, ya que la ortopedia interceptiva temprana no garantiza el éxito terapéutico en todos los casos. Yánez-Zurita & cols. (2023) sostienen que, si bien esta herramienta es frecuente y eficaz para redirigir las relaciones maxilomandibulares, su efectividad exige un diagnóstico de precisión absoluta que permita evitar efectos secundarios indeseados en el sistema estomatognático. (11,13)
Los hallazgos de Cattaneo & cols. (2024) mediante evaluación tridimensional con CBCT, aportan evidencia objetiva de que los aparatos funcionales removibles son eficaces para modificar el crecimiento mandibular durante la dentición mixta, con incrementos significativos de la longitud mandibular efectiva y reducción del overjet (18).
En cuanto a la selección de la aparatología, la evidencia muestra que no existe una receta única: Giuntini & cols. (2023) sugieren que, cuando la Clase II división 2 se asocia a una constricción transversal del maxilar (ancho transpalatal < 35 mm), la expansión rápida maxilar (RME) en dentición mixta temprana es la primera línea de elección, ya que logra una corrección sagital y molar espontánea como efecto secundario favorable. Para la corrección sagital subsiguiente, Rédua (2020) demuestra que tanto los sistemas funcionales removibles, como el Bionator de Balters, como la aparatología de tracción extraoral ofrecen resultados estables y predecibles en la modificación del patrón facial. Por su parte, Ma & cols. (2024) destacan que la toma de decisiones terapéuticas en pacientes con maloclusión Clase II división 2 debe fundamentarse en un diagnóstico integral e individualizado, considerando las características esqueléticas, dentarias y oclusales de cada caso, así como la presencia de condiciones asociadas que puedan influir en el plan de tratamiento (11, 19,20).
Rasol & cols. (2024) concluyen que el plano de mordida acrílico fijo constituye una alternativa más eficiente para la corrección de la mordida profunda esquelética en pacientes en crecimiento, al presentar una menor duración del tratamiento en comparación con el plano inclinado y el arco utilitario con elásticos intermaxilares. Asimismo, destacan que la evidencia disponible sigue siendo limitada debido a la heterogeneidad de los estudios incluidos, por lo que la selección del tratamiento debe individualizarse según las características clínicas y el potencial de crecimiento de cada paciente (14).
Finalmente, la corrección de la mordida profunda esquelética mediante planos de mordida acrílicos fijos, cuya superioridad en duración de tratamiento fue demostrada por Rasol & cols. (2024); debe integrarse desde fases tempranas para prevenir secuelas periodontales, funcionales y articulares. En conjunto, la literatura analizada coincide en un criterio central: la predictibilidad y estabilidad de estos resultados dependen, sobre todo, de la cooperación del paciente pediátrico y de un diagnóstico individualizado y preciso. (10,20)
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
- Quinzi V, Marchetti E, Guerriero L, Bosco F, Marzo G, Mummolo S. (2020) Dentoskeletal Class II malocclusion: maxillary molar distalization with no-compliance fixed orthodontic equipment. Dent J (Basel). 8(1):26. Available from: https://doi.org/10.3390/dj8010026
- Jain N, Soni S. (2021) An overview of Class II Division 2 malocclusion. Int J Health Sci (Qassim). 5(S2):214-221. Disponible en: https://doi.org/10.53730/ijhs.v5nS2.5635
- Ranjith S, Krishnaswamy N, Kailasam V. (2026) Genetic factors associated with Class II division 2 malocclusion: a systematic review. J Contemp Orthod. 10(1):15-23. Disponible en: https://doi.org/10.18231/j.jco.13003.1764407213.
- Solís Valencia G, Solano Maldonado D, Sempértegui Cárdenas P, Yunga Picón Y, Barzallo Sardi V. (2020) Comparación entre el tratamiento temprano y tardío para la corrección de la maloclusión clase II: una revisión de la literatura. Ortodoncia.ws;(1). Disponible en: https://www.ortodoncia.ws/publicaciones/2020/art-52
- Castro ZM, Zambrano BM. (2023) Ortodoncia interceptiva para la corrección de maloclusiones en dentición mixta. Ortodoncia.ws. Año 2023;(1). Disponible en: https://www.ortodoncia.ws/publicaciones/2023/art-30
- De Ridder L, Aleksieva A, Willems G, Declerck D, Cadenas de Llano-Pérula M. (2022) Prevalence of orthodontic malocclusions in healthy children and adolescents: a systematic review. Int J Environ Res Public Health. 19(12):7446. Disponible en: https://doi.org/10.3390/ijerph19127446.
- Mahfouz M, Alzaben E. (2026) Class II Malocclusion: A Comprehensive Contemporary Review of Etiology, Diagnosis, and Evidence-Based Management. SSRN.Disponible en:https://doi.org/10.2139/ssrn.6167532.
- Kuranbayeva D. (2023) Prevalence of dental anomalies of Class II, subclass 2 in children during the period of mixed dentition. Am J Med Sci Pharm Res. 5(10):27-32. Disponible en:https://doi.org/10.37547/TAJMSPR/Volume05Issue10-07.
- Luzuriaga A, Siguencia V, Bravo Calderón M. (2015) Tratamiento de maloclusiones de clase II división 2: revisión de la literatura. Rev Latinoam Ortod Odontopediatr. Disponible en: https://www.ortodoncia.ws/publicaciones/2015/art-3
- González Fernández K, Lazo Amadori Y, Llanes Rodríguez M. (2020) Síndrome clase II división 2 y disfunción temporomandibular. Invest Medicoquir. 12(1):1-18. Disponible en: https://www.medigraphic.com/cgi-bin/new/resumen.cgi?IDARTICULO=96023
- Giuntini V, McNamara JA Jr, Franchi L. (2023) Treatment of Class II malocclusion in the growing patient: early or late? Semin Orthod. 29(3):284-294. Disponible en: https://doi.org/10.1053/j.sodo.2023.04.008.
- Borja Espinosa Diana M, Ortega Montoya Emily A, Cazar Almache Marcelo E. (2021) Prevalencia de las maloclusiones esqueletales en la población de la provincia del Azuay - Ecuador. Res Soc Dev. 10(5):e24010515022. Disponible en: http://dx.doi.org/10.33448/rsd-v10i5.15022.
- Yánez-Zurita C, Naranjo Freire B, Martillo Chiriguaya A. (2023) Tratamiento temprano ortodóncico/ortopédico en pacientes con anomalías sagitales de clase II: una revisión. Rev Cient Odontol (Lima). 11(3):e165. Disponible en:https://doi.org/10.21142/2523-2754-1103-2023-165.
- Rasol OA, Hajeer MY, Sultan K, Ajaj MA, Burhan AS, Jaber ST, Al-Ibrahim HM. (2024) Evaluation of the best method for orthodontic correction of skeletal deep bites in growing patients: a systematic review. Cureus. 16(6):e62666. Disponible en: https://doi.org/10.7759/cureus.62666.
- Lo Giudice A, Boato M, Palazzo G. (2025) Research trends in Class II malocclusion treatment in growing individuals: a bibliometric study. Int Dent J. 75(2):926-938. Disponible en: https://doi.org/10.1016/j.identj.2024.09.014.
- García Carmona MO, Marín Jáuregui LS, Colín Cuevas DA. (2024) Tratamiento de mordida profunda en paciente con Maloclusión Clase II División 2. Ortodoncia.ws. (Número 1). Disponible en: https://www.ortodoncia.ws/publicaciones/2024/art-27
- Dinu S, Igna A, Petrescu EL, Braila EB, Dinu DC, Horhat RM, Popa Z, Stoica A. (2024) Timing of orthodontic intervention for pediatric Class II malocclusion: a systematic review on early vs late treatment outcomes. Children (Basel). 11:16. Disponible en: https://doi.org/10.3390/children12111533.
- Cattaneo PM, Holm A, Yung AKC, Isidor S, Cornelis MA. (2024) A three-dimensional evaluation of skeletal and dentoalveolar changes in growing Class II patients after functional appliance therapy: a retrospective case-control study. J Clin Med. 13(5):1315. Disponible en: https://doi.org/10.3390/jcm13051315.
- Rédua RB. (2020) Different approaches to the treatment of skeletal Class II malocclusion during growth: Bionator versus extraoral appliance. Dent Press J Orthod. 25(2):69-85. Disponible en: https://doi.org/10.1590/2177-6709.25.2.069-085.bbo.
- Ma Y, Zhao W, Zhang S, Jin X, Xu J, Fu B, Wang X. (2024) Treatment decisions of patients with Class II Division 2 malocclusion and severe tooth wear: a systematic review. BDJ Open. 10:65. Disponible en: https://doi.org/10.1038/s41405-024-00248-x